Cómo cuidar tus carillas dentales

Unas carillas bien cuidadas pueden acompañarte muchos años. La clave: buena higiene y evitar los hábitos que las ponen en riesgo.
Higiene diaria
- Cepilla dos a tres veces al día con pasta no abrasiva.
- Usa hilo dental a diario.
- Complementa con enjuague si tu dentista lo indica.
Hábitos que dañan las carillas
- Morder objetos duros (hielo, uñas, lápices).
- Usar los dientes como herramienta (abrir cosas).
- Bruxismo sin protección: rechina y fractura.
- Exceso de manchantes en carillas de resina (café, vino, tabaco).
Protege tu inversión
Si aprietas o rechinas los dientes por la noche, un guarda oclusal protege tanto tus carillas como tus dientes naturales. Pregúntanos si lo necesitas.
Las carillas no se pican, pero el diente debajo sí: la higiene sigue siendo esencial.
Revisiones y limpiezas
Acude a tus limpiezas y revisiones periódicas. Permiten pulir, revisar los bordes y detectar a tiempo cualquier detalle para que tus carillas luzcan siempre bien.
Preguntas frecuentes
¿Puedo blanquear mis carillas?
Las carillas no cambian de color con el blanqueamiento. Si buscas más blancura, se planea desde el diseño o se sustituyen.
¿Se pueden despegar?
Es poco frecuente si están bien colocadas; evitar morder objetos duros reduce el riesgo. Si pasa, acúdenos para recolocarla.
¿Es necesario el guarda nocturno?
Si tienes bruxismo, sí. Protege tus carillas y tus dientes del desgaste y las fracturas.
Mantén tu sonrisa impecable
Agenda tu limpieza y revisión para cuidar tus carillas a largo plazo.
Agenda tu cita